Lunes - 23.Abril.2018

Máquina para convertir plástico en combustible

El plástico es uno de los grandes inventos del siglo XX: Es un material barato, ligero, flexible y versátil. Con este material conseguimos productos tan útiles como las bolsas de plástico. Por todo esto, las bolsas son fabricadas, distribuidas, comercializadas y utilizadas en gran número cada día. Como todo proceso de creación de algo material, el ciclo de vida del producto se cierra, con el posterior proceso de descomposición, reciclaje o reutilización.

Para esto el japonés Akinori Ito, inventó una nueva y revolucionaria tecnología llamada "Caja Mágica o Blest Machine" . Esta máquina es capaz de convertir los plásticos en combustible de manera limpia y segura. Su funcionamiento se basa en elevar la temperatura para derretir el plástico, convirtiéndolo primero en líquido y posteriormente en gas.

El proceso que realiza se llama técnicamente "Pyrolysis". Se basa en una descomposición térmica de los materiales a elevadas temperaturas, sin presencia de oxígeno. En el proceso se compaginan cambios químicos a la vez que físicos. El plástico se derrite y sus características químicas cambian hasta convertirse primero en líquido de características aceitosas y posteriormente en un gas. Este gas es tratado en otro proceso independiente por el que se convierte en gas petróleo, y en cualquier derivado combustible del mismo como puede ser la gasolina, el gasoil, el queroseno.

Sin embargo la empresa no garantiza la conversión del plástico a elementos viables para la comercialización y el consumo público. La capacidad de la máquina depende en gran medida de la materia prima. Dependiendo de la calidad del plástico originario, la máquina de 50 kilos es capaz de convertir hasta 1 kilogramo de plástico en 1 litro de gasolina.

Esta máquina no es la única del mercado capaz de convertir plástico en combustible. En Maryland, E.E.U.U, aseguran poder producir un barril por menos de diez dólares la unidad. Por otro lado, la empresa GRC, demostró tener la capacidad de crear cinco litros de hidrocarburos como diesel o gas con nueve kilos de plástico. De acuerdo con un estudio realizado en el 2012 por el American Chemistry Council, la tecnología de conversión de "La caja mágica de Akinori Ito" podría ser viable, sostenible y rentable para el consumo público de aquí a cinco a diez años.